AbainGoardia











{2009/10/04}   Ongi Etorri Txabi

Ayer se hizo un recibimiento al ex preso del Casco Viejo bilbaíno Xabier Aretxaga Llona. Tras doce años en cautiverio el pasado 20 de Septiembre quedó en libertad y se le hizo un recibimiento el mismo día, pero el verdadero homenaje estaba por llegar.

El acto comenzó a las 19:30 con el saludo de los bertsolaris y la txalaparta y alboka. Allí me avisaron de que mi intervención debía ser en la calle Somera.

Txabi estuvo en Likiniano Elkartea antes de que lo llevaran a la cárcel y una vez libre los antiguos miembros de Likiniano tras debatir decidieron que hablaramos alguno de Gatazka Gunea. ¿Adivináis a quien le tocó?

A medida que avanzaba el tiempo me ponía cada vez más nervioso. Me imaginaba que me libraría el hecho de haberme escrito mi guión, pues de haberlo hecho espontaneamente se me habría olvidado la mitad.

Comenzó la kalejira. Consecuencia de los nuevos tiempos, como pretenden que la solidaridad sea delito, ahora hay que echar imaginación para las bienvenidas (y resto de actos). La kalejira debía coger desde Unamuno dirección a Barrenkalle, pero ni siquiera habíamos salido de la plaza cuando los chicos y las chicas de Rudolf hicieron acto de presencia. Requisaron las fotos de presos que llevaba la gente y fueron identificados indicanda a continuación que darían un minuto para disolver el acto.

Nos dividimos en grupos, pero poco a poco íbamos al siguiente punto de encuentro. El nuestro partía con ventaja, pues íbamos con el homenajeado, por lo que tendrían que esperarnos. Tras un despiste, llegamos al triángulo próximo a Barrenkalle (el que está enfrente del bar Ormaetxe), y ahí una dantzari le bailó el Aurresku y Arantza Urkaregi (la última presa liberada del barrio) le entregó la txapela.

De ahí volvimos a coger dirección al portal de Zamudio, para coger la calle Ronda y detenernos frente a las escaleras de Solokoetxe. Al tiempo que se daban unas frases de rigor, dos jóvenes desde lo alto de las escaleras encendieron dos bengalas sobre una gran pancarta que daba la bienvenida a Txabi. Allí se le dijo a Txabi que tal como hizo en Errondabide el día que llegó, debía pasarse por Zazpi Katu Gaztetxea a retirar su foto, por lo que a mitad de las escaleras estaba la siguiente parada.

No subimos todas, pero sí que fuimos un nutrido grupo las presentes. La gente de la asamblea hizo un bonito cuento con la libertad de Txabi, al tiempo que llegaban gritos de la calle. La muchachada de Rudolf venían hacia allí apresuradamente y, sin detener su alocución, la gente del Gaztetxe bloqueó totalmente la entrada al mismo.

Entretanto, viendo como estaba el percal, me dijeron que a continuación intervendría yo. Ya estaba que me subía por las paredes, algunas amigas me preguntaban “¿Qué tal?” y yo “Nerviosísimo”. Pensaban que era por lo de fuera, pero eso no me preocupaba en absoluto.

Presentado como miembro de Gatazka, me puse en medio e hice mi parte (íntegramente en euskara):

Como diría Fidel, seré breve, pues estas cosas me gustan tanto como a tí.

Recuerdo como cuando empecé a implicarme tanto en Likiniano como en DDT Banaketak, distribuyendo discos y libros por la Margen Izquierda, al recorrer el almacén veía un par de cajas a nombre de Txabi que me llamaban la atención.

El tiempo pasó y a medida que aumentaba mi participación observaba qDenbora igaro eta inplikazioan ue en Navidades recibíamos siempre unas preciosas postales escritas desde el presidio por Txabi y pregunté a mis compañeras quien era Txabi.

Pasan los años, la gente se va y gente nueva llega y aunque la presencia física de Txabi era lejana, siempre has estado con nosotros pues tus preciosas palabras llegaron a los más profundo de nosotros. Los miembros de Gatazka con el paso del tiempo queríamos responder sus cartas para que supiera quienes eramos las personas que personalmente no conocía. Así fue como respondí a su última carta en Navidad, la primera que escribía a quienes no pueden estar entre nosotras, a pesar de que anteriormente haya tenido más amistades dentro (alguna de ellas está ahora mismo aquí).

Pero ahí seguían las cajas, recordando que no estabas aquí, para poder intercambiar kirbos, revistas, aficiones, reflexiones, inquietudes y demás ocurrencias.

Tras doce años estas de nuevo con nosotras y tras aquel primer recibimiento pasaste por Gatazka a saludarnos a las presentes… y a destrozar las malditas cajas, siendo tetsigo de ello las fotos hechas.

Es la tuya la última caja rota, aún hay muchas cajas por desmenuzar y eso debemos tenerlo siempre en mente, nadier puede impedir que recordemos eso, pues son las personas que están detrás de cada caja las que queremos.

Porque todos debemos luchas en la cotidianidad por la independencia total, PRESOAK KALERA AMNISTIA OSOA!

Y a continuación le regalé un par de libros en nombre de Gatazka.

Haciendo de final, Txabi, diciendo que sería más breve que yo agradeció el acto a los presentes, llamando a la lucha diaria y recordando a los que siguen dentro.

Pero la cosa no acabó ahí. El cambio promovido por los mandatarios madrileños y su poder judicial (cambio que nada tiene que ver con la realidad; es suficiente observar que para obtener la mayoría parlamentaria debieron quitar una opción política de un plumazo; y que pese a obtener la mayoría parlamentario, solo viendo los resultados electorales, son más los abertzales que los seguidores de partidos de obediencia madrileña, pero gracias a nuestro sistema electoral sus votos valen más; pero bueno, que la verdad no empañe un bonito titular) ha traído dirigentes nuevos al Gobierno que lo único que han hecho en estos cinco meses es demostrar todas sus fobias. En lugar de buscar salidas reales al conflicto, han dado impulso a la represión y a la eliminación política y física (¿dónde está Jon Anza?). Quieren hacer de la solidaridad delito. Lo prohiben todo. Las mismas personas a las que se les llena la boca con frases de que respetan las decisiones judiciales, cuando no se les da la razón (como les ha ocurrido la semana pasada en Arrasate), derepente dicen no estar de acuerdo y que a partir de ahora enviarán todos sus informes a la Audiencia Nacional, pues ahí sí que les van a dar la razón. Tiene gracia que el mismo Rudolf que fue enjuiciado y tratado como villano a primeros de año por hablar con la izquierda abertzale es ahora el héroe de los “demócratas de toda la vida” (Tienen razón. Son demócratas de toda la vida, pues son los que vivían plácidamente con la Democracia orgánica que hubo hasta hace poco más de treinta años). Y ahora los chicos y chicas de Rudolf están más tranquilos, siguen haciendo el mismo trabajo que hacían antes, pero ahora tienen las manos más libres y pueden actuar con mayor impunidad si cabe.

Como ya he dicho, las cosas no acabaron allí. Mientras salíamos del gaztetxe tuvimos que bajar deprisa, pues por las escaleras estaban bajando endiabladamente los jóvenes litroneros que precedían a los de negro que bajaban más relajados.

Yo aquí dejé el tema, pues el mal rato de un minuto antes aún me pesaba (no me gusta hablar en público) y cogí rumbo a casa bajando por la orilla de la ría, mientras el resto iría más tarde si era posible a la cena festiva que le hacían al homenajeado.



Utzi erantzun bat

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s

et cetera
%d bloggers like this: