AbainGoardia











{2010/05/30}   Kanikosen

Kanikosen, El pesquero

Takiji Kobayashi

ISBN 978-84-937809-0-6

156 páginas

Marzo de 2010

Ático de los libros

Hay quienes plantan cara a la situación de crisis capitalista y en esta ocasión nos encontramos con una nueva editorial, que acaba de estrenarse con dos títulos, Mi tío Napoleón del Iraj Pezeshkzad, prohibida por el Ayatolá Jomeini y el presente libro.

El mayor aval de este libro será presumiblemente su autor, pues su destino hizo que se uniera a la desgraciadamente larga lista de gente merecedora de todo respeto. ¿Cuántas veces hemos visto a hombres y mujeres enfrentarse a toda clase de injusticias y acabar sucumbidas violentamente por esa misma injusticia? Entre otros nos viene a la memoria el gran Víctor Jara y su trágico final en el Golpe de Estado chileno. Takiji Kobayashi no disfrutó de mejor suerte.

Impulsor de la cultura y literatura proletaria japonesa en los años más oscuros de los emperadores Taisho e Hirohito especialmente, su cómoda posición como interventor de banco no le impidió luchar en pos del proletariado y hacerse miembro del ilegal Partido Comunista Japonés (es más, la misma publicación de Kanikosen le contrajo el despido de su puesto de trabajo). La policía imperial, y especialmente el Tokko, sección de la policía destinada a luchar implacablemente contra la disidencia política, le persigue sin ningún mirameitno y se ve forzado a pasar a la clandestinidad. Es asesinado antes de cumplir los 30 años en 1933, cuando el Tokko lo detiene mientras se dirigía a una cita con un presunto compañero que resultó ser un infiltrado, y tras cinco interminables horas de torturas. El Tokko declaró oficialmente que falleció en un hospital a consecuencia de una enfermedad, pero cuando su familia recogió su cadáver quedaron horrorizadoa al contemplar las terribles marcas que quedaron en su cuerpo por todos los golpes recibidos.

El libro tuvo una segunda juventud hace dos años, cuando una editorial japonesa lo reeditó en conmemoración del 75 aniversario de su asesinato. El periódico Mainichi Shimbun publicó el 9 de Enero un debate entre los escritores Genichiro Takahashi y Karin Amayima, provocando que la edición de 7000 ejemplares se agotara inmediatamente, y que dos años después se haya convertido en un fenómeno que ha vendido más de 1.600.000 ejemplares entre trabajadores con contratos temporales y sueldos paupérrimos.

Yendo al grano, el libro nos cuenta las miserias de un barco pesquero. El Hakko Maru navega junto a la costa rusa de Kamchatka pescando cangrejos. En este gigantesco pesquero trabajan cerca de cuatrocientos hombres, entre tripulación y pescadores en unas condiciones infrahumanas, pues el patrón Asakawa no tiene ningún respeto hacia ningún trabajador, pues solo le interesan las cuotas de producción. Así veremos a medida que avanzamos como viven en letrinas insalubres, como les apalea Asakawa y les hiere con hierros candentes, como los fuerza a jornadas superiores a catorce horas y como potencia la competencia implacable, premiando a quien más conservas produzca y castigando a quien menos haga. Cuando la producción no es suficiente les empuja a robar las redes de otros navíos, a entrar en aguas rusas. Cuando reciben la llamada de socorro de un buque hundiéndose prohíbe expresamente el rescate alegando que sería tiempo de producción perdido. Y con similar argumento fuerza uno de los hechos clave de la historia, cuando uno de sus botes se pierde en la mar y prohíbe su busqueda, dándolos por muertos por pura rentabilidad. Sin embargo, los pescadores terminan en un poblado ruso, donde les cuentan las bondades del Comunismo (no olvidemos que en la época Kamchatka era territorio de la Unión Soviética). Tras tres días retornan al Hakko Maru.

Resumiendo, Asakawa pone todo de su parte para merecer un monumento en todo lo más alto del cementerio. En la propia sinopsis nos cuentan que los trabajadores acaban amotinándose. Digo que acaban, pues pese a ser una novela de apenas 140 páginas con grandes caracteres, la historia no se desgrana hasta sus últimas diez páginas, en el último capítulo, de un total de diez. Acaba siendo agónico, pues a medida que avanza la obra cada vez te vas poniendo peor y con más ganas de acabar personalmente con sus desdichas. Para colmo, una vez amotinados la historia se acaba, sucediendo inmediatamente lo leído en la sinopsis. Los trabajadores se reúnen en distintas secciones (maquinistas, pescadores, marineros…) y sus representantes le entregan su manifiesto a Asakawa. Este como respuesta llama a un Destructor Imperial cercano que acude a sofocar el motín y llevarse a los líderes. Una vez que se los llevan concluye la novela, si bien tiene un apéndice de apenas una página del propio autor en el que de un plumazo nos cuenta que la tripulación fuerza un segundo motín, ya sin líderes, en el que salen victoriosos.

Como conclusión, esta edición cuenta con la nota de la edición estadounidense de 1933 en el que se denuncia el asesinato de Takiji Kobayashi.

Libro emotivo, recomendable aún pareciéndome que avanza demasiado lento para concluir en un suspiro con lo que te han prometido de antemano. Un libro que solo por su malogrado autor merece la pena.



Utzi erantzun bat

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