AbainGoardia











{2010/12/17}   Txinaurriak, Mikel Laboari ikasitako kantuak

Varios “Txinaurriak, Mikel Laboari ikasitako kantuak”

2xLP+2xCD/2xCD, 2010

Bidehuts

Va a parecer que en un tiempo han comprado mi opinión los compañeros de Bidehuts, pues acabo de reseñar la reedición del primero de Lisabö, ahora menciono este y en breve me dispondré a hablar de Willis Drummond. Pero qué se le va a hacer, ya dije al abrir el blog que quienes se toman la molestia en ofrecerme algo tienen derecho a ser reflejados, y la verdad, me quedé impresionado cuando no solo me daban el disco de los de Irún, sino que me quedé boquiabierto al sacar de la bolsa el Txinaurriak en el formato doble vinilo (menos mal, pues mi intención era pillarmelo en Gatazka, lo cual es imposible). Esker anitz Eneko!

Con este disco nos encontramos con el mayor peligro que se puede correr con un proyecto de esta envergadura. ¿Cómo homenajear a un Maestro como Mikel Laboa, referencia ineludible de incontables generaciones de Euskal Herria a través de sus cantos y salir airoso de ello? Pienso que la clave es en tener muy buen gusto a la hora de rehacerlas y también saber elegir que canción interpretas, pues si eliges las más clásicas es muy sencillo que la gente se pueda volver en tu contra si tu propuesta es muy arriesgada.

Bidehuts son gente que ha bebido de las lecciones de Laboa y han querido venir con este tributo conmemorando el segundo aniversario de la muerte del cantautor. Y ya ha recibido distintos calificativos. He escuchado a quienes no les ha gustado en absoluto (y es gente de mi edad). A mí en general me ha gustado (sin entrar en cuanto a la presentación), pero tiene un pequeño defecto: se puede hacer largo, muy largo, pues hablamos de una hora y media aproximadamente.

Hay que decir que el disco más o menos sigue ciertas líneas, salvando excepciones: dividido principalmente entre el estilo musical propio de la cantera de Irún y Hondarribia, y del otro los que han tirado en dirección experimental, como le gustó también hacer al homenajeado.

La primera cara del disco (las primeras cinco canciones del primer CD) han sido bien preparadas por Bidehuts para dejarte enganchado desde el principio. Uno de los mayores aciertos pienso que es el haber abierto con Willis Drummond, una de las revelaciones de los últimos dos años, que hacen un soberbio “Gaztetasuna eta zahartasuna” (La juventud y la vejez). Comparandolo con el original encontraremos casi tantas similitudes como particularidades. Si en la original un dulce sonido de flauta servía de introducción, los de Baiona entran con guitarras acoplándose y un grueso bajo que parece estar metiéndote en un terrorífico lugar, momento en el que se te pone la piel de gallina cuando en un tempo medio entran los primeros acordes y la voz principal, que sabe explotar sus posibilidades y se queda no muy detrás del Maestro, y termina de repente (¡acudid a los directos!).

Hotel dispone de la colaboración de Miren Iza para hacer un dulce “Não es tu, faculdade de sentir”, no tan lejos de un fado como podría sugerir el título.

La propuesta de Berri Txarrak se me ha hecho muy rara. No se parecen a sí mismos. Son ellos, porque se percibe la voz de Gorka (quien nos recuerda que estamos escuchando “Liluraren kontra”, “Contra la fascinación”), pero más que Berri Txarrak, me viene otro nombre a la cabeza: Dut. Y no lo digo por la obviedad de que Galder Izagirre, quien fuera batería de Kuraia y Dut sea el nuevo percusionista de BTX. La batería ahí está, evidentemente, pero creo que nunca le he escuchado antes a la banda un bajo tan rudo y el ritmo final es digno de los chicos de Hondarribia.

El veterano Xabier Montoia es el primero que nos da pinceladas de experimentación con “Xoxo beltza” (“El mirlo negro”). Tan curioso como el original.

La adaptación de Zura es de las que más me han gustado y ellos también me han recordado a otra banda. “Haize hegoa” (“Viento sur”) tiene un nuevo aire gracias a los ritmos de bossa-nova que practica este grupo, al tiempo que la cantante Nerea le da a la poderosa voz de Laboa un toque de sensualidad. Y ahí es cuando me viene la comparación, pues tanto las voces como el ritmo final, cuando aparece una guitarra eléctrica, veo a mis colegas de Visión Túnel y me podría imaginar perfectamente a Pep4 en lugar de a Nerea (no sería la primera vez que cantara en euskara…).

En la cara B nos saludan Amodio y “Baga biga higa”. Sorpresa, pues si no me falla la memoria, fue el grupo que Javi lisabö hizo cuando estuvo en el extranjero (y al que Metak sacó un disco). Ahora parecen volver y según una foto vista incluso hay directos. ¿El sonido? Me tendrán que perdonar por la obvia comparación, pero suena muy Lisabö.

No puedo decir que me guste la versión de Anari. Ha hecho buenos discos, pero lo siento, desde su último disco no me produce sentimiento, y “Aintzinako bihotz” se me hace largo.

Dilistak es una de las dos bandas desconocidas o “nuevas”. Lo entrecomillo porque en ellos encontraremos nombres que suenan. En esta por ejemplo yo he encontrado a dos músicos conocidos, Xabi Strubell (Dut, Zura) y Okene Abrego (BAP!!, Inoren ero ni), e incluso al escritor Hedoi Etxarte dándole al violín y al teclado. “Negu hurbilak” (El invierno próximo”) me recuerda a una jam session, toques de jazz…

Con Akauzazte Danok pasa lo que comentaba antes. ¿Qué te puede ocurrir si adaptas y reinventas una de las canciones clásicas (por no decir la clásica) del Maestro? Que las respuestas serán bipolares. O gusta, o se puede llegar a odiar. Un cúmulo de ruidos y tras un largo tiempo por fin escucharemos la preciosa letra de J.A. Artze. No soy el primero que se salta normalmente esta canción.

La cara C (o el segundo disco) abre con otra canción brillante, la que hacen los vizcaínos Ama Say junto a Xanpe (Pi L.T.), Txap (Lisabö) y Maite Arroitajauregirekin (Mursego). Una pieza exquisita, reinventan completamente “Ama hil zaigu” (“Se nos ha muerto la madre”), hasta parecer música clásica (la presencia del violoncello es casi total). Esta maravilla de canción también tiene un peligro: que no son los verdaderos Ama Say. Casi no recuerda la voz de Topo (eso sí, lo hace genial). No es su estilo propio (ni adaptación) y eso puede causar una errónea primera impresión sobre los que quieran conocer a la banda y que no deje tan buen sabor de boca (porque esperan otra cosa pese a que los chicos acaben de publicar un interesante nuevo disco). Es una canción perfecta, pero tiene ese peligro. Juzgad vosotras mismas:

Ruper Ordorika también hace una buena canción, “Gure bazterrak” (Nuestros rincones). Con muy buenos músicos se clava un buen ambiente y su penetrante voz hace el resto, dejándolo muy a la altura del original (bueno, Laboa tenía una voz más aguda), incluso podría pasar perfectamente por una canción de Ruper.

Lisabö se marca la canción cronológicamente más reciente, “Gure hitzak” (Nuestras palabras) del año 2000. Una actuación correcta, pero no me han emocionado tanto como de costumbre.

Gabon Caligula es la segunda banda “nueva”. Cuarteto, conozco el nombre de una (Baxi Ubeda) y de otra (Aida Torres) tendré que confirmar, pero creo que es la que fuera una de las bateristas de Lisabö. Al lío. Casi instrumental, con mucha percusión, hace un bonito ambiente a medida que suavemente llegan los ecos de las dos voces. Otro de los temas a destacar del tributo.

Con Inoren ero ni también me ocurre que no terminan de engancharme pese a hacer buenos ritmos de post-hardcore y la presencia de la particular voz de Okene, no me termina de llamar.

Atom Rhumba vuelven y hacen “Lizardi”. Hacen una especie de tango con la voz a distintos niveles de Rober. Tampoco me gusta.

La banda Gora Japon a la que le gusta la improvisación llega con “Bedeinkatua” (Bendecido) que empieza con un curioso intro y de ahí pasa al contundente ritmo con el que recitan el largo texto del también recién fallecido Xabier Lete.

Audience fiel a su actual estilo cercano al country y al rock sureño norteamericano nos regalan un dulce “Lili bat” (Una flor).

Borrokan homenajea “Komunikazioa-inkomunikazioa” (Comunicación-Incomunicación). Primero pensé, “joder, ¿cómo van a plasmar aquella bella locura de dieciséis minutos?”. No me imaginaba al cantante soltando chorradas como lo hizo Mikel (escuchando el original tengo la impresión mientras me sale una mueca burlesca que fue él quien inventó a Chiquito de la Calzada), cómo mezclarían el fragmento de “Mi carreta” de Atahualpa Yupanqui y meclar todo en la minipimer. Finalmente lo que hacen es adaptar la parte instrumental del medio mientras que el cantante hace algo (¿alguien sabe lo que decía Mikel? Pues lo mismo con Joseba) y hacen un buen tema.

El tributo lo cierra otra conexión de grupos, Mursego y Eten. “Zaude lasai” (Cálmate). Curioso resultado, diría que incluso ecléctico, mezcla mucho sin centrarse en algo concreto, pero con un buen resultado con las voces.

El disco da un muy buen resultado musical, canciones sobresalientes, y otras que son también grandes. Pero diecinueve al final se puede hacer largo y tendrán que escucharlo algunos por piezas.

Otro de los éxitos del tributo es la presentación, especialmente de la edición en vinilo. Dibujos realizados especialmente para el recopilatorio, una especie de rosas de piedra acompañados por unas letras preciosas escritas a mano. Dentro encontraremos un texto de Martxel Mariskalen en honor al maestro Laboa, con unos recuerdos de infancia y crecimiento bonitos.

La edición en vinilo es espectacular. Carpeta gatefold, pero no doble, ¡triple! Impreso a todo color y con la carpeta impresa por el lado contrario para darle un tacto distinto, las fundas de los vinilos son de similares características, y los propios vinilos son blancos y de alto gramaje (ciento ochenta gramos cada uno). Y trae los CDs de regalo. El resultado fue tan vistoso que esta edición se agotó en cuatro días en la Feria de Durango (además de los aproximadamente cien ejemplares de preventa, vendieron nada menos que unos cien discos diarios). Y no tienen intención de reeditarlo (algo que debieran hacer en mi modesta opinión), por lo que corre el peligro de ser pieza de especuladores del coleccionismo. El resto tendrá que conformarse con la edición bonita pero menos llamativa de doble CD.

Para cerrar, yo también quiero recordar al gran Mikel Laboa, maestro ahora y siempre. Quiero brindarte con una de las canciones que no salen en el tributo, de tu propia voz (yo al menos no me atrevo), “Kantuz” (cantando). Porque todos te recordaremos entre cantos.



Utzi erantzun bat

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s

et cetera
%d bloggers like this: